Este es un tema muy candente en las redes, y aunque hay
estudios desde hace muchos años, también es cierto que está lleno de tópicos y
de “grandes verdades populares” que sería conveniente esclarecer. En general
existe un cierto consenso en torno a los beneficios de una práctica regular de
ejercicio físico de
intensidad y volumen
moderados en embarazadas de bajo riesgo, y práctica deportiva regular previa;
aunque siempre guiadas por un entrenador personal profesional bien formado, que
sepa individualizar los programas a cada caso particular, y un informe médico
previo limpio.
Para empezar, los cambios físicos, hormonales y psíquicos de
las mujeres embarazadas, hacen que los estándares de aptitud física sean
diferentes que en las demás mujeres, e incluso de sí mismas con anterioridad a
él. A demás existe una larga lista de los casos en los que la práctica
deportiva no es recomendable ........